109 días de risitas y mierdas

106 días de risitas y mierdas

Han pasado un montón de cosas desde la última vez que estuve por aquí, puedo decir que soy otra mujer con otra vida, ahora soy una zombie jajaja es broma.

En agosto del 2020 volví a quedar embarazada y en abril del 2021 llegó mi hermoso Yousef Fanuel, que si me sigues en instagram @yokifur   posiblemente seas de los que están cansados de ver tantas fotos de Yousef jajaja pero es una etapa que me estoy disfrutando, mis 106 días de risitas y mierdas

Me lo estoy disfrutando bastante porque no quiero mirar atrás y decir que rápido pasó el tiempo, aunque cabe destacar que no tenía ni la más mínima idea de lo difícil que es la maternidad. Siento que ha sido el reto más grande que he afrontado en mi vida. Han sido 106 días de risitas y mierdas; su sonrisa me derrite, pero no es un secreto que hay mucha mierda en la maternidad que nadie nos dice…

 

106 días de risitas y mierdas

 

Aunque verlo para mí es lo más satisfactorio del mundo, no me queda duda que Dios me bendijo al escogerme como su madre, es el amor más puro que he sentido en la vida… 106 días de risitas y mierdas

Sin embargo no puedo tapar el sol con un dedo y querer romantizar demás esto, es muy demandante, demasiado, y más cuando quieres estar presente en la vida de tu hijo. Yo por mi parte he decidido llevar con Yousef una maternidad respetuosa y con apego. Estoy en la mejor edad y momento para llevar la maternidad que quiero, por eso estoy muy feliz por haberme convertido en madre a los 33, y no antes. Realmente no hubiese podido ser la madre que quiero porque con el paso de los años he adquirido herramientas que me permiten estar presente, sanado heridas de mi niñez para no repetirlas con mi hijo.

106 días de risitas y mierdas

Sé que debo seguir sanando, creciendo y aprendiendo, pero agradezco a Dios que voy por un buen camino, porque 106 días de risitas y mierdas, pues los bebés desde que nacen tienen sus sonrisas involuntarias, aunque solo a los 3 meses o a finales de los 2 es que empiezan a sonreír de forma consciente, pero ambas formas son demasiado hermosas y derriten el corazón más frío y se llevan todo el cansancio, sueño y hambre.

La verdad estoy muy feliz y agradecida por esta nueva etapa en mi vida, no han sido días de sol todos los días, he aprendido a bailar bajo la lluvia y disfrutar todos los colores del arcoirís, incluso los grises.

¿Tú que me lees eres madres? ¿Quieres serlo o estás en la espera?

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